Tras siete meses de haberse reactivado la operación aérea y debido al potencial del modelo de bajo costo en la era poscovid, la aerolínea Viva Air decidió extender más su modelo al mercado internacional y fortalecer su apuesta local con una meta clara: llegar al primer lugar en vuelos nacionales.

Así lo reveló el presidente de la compañía, Félix Antelo, quien en entrevista con EL TIEMPO indicó que la compañía pasó su cuota de mercado en vuelos nacionales del 15 al 25 por ciento, logrando el segundo lugar.

l directivo destacó que el plan se apoya en un cambio de imagen que se lanza este jueves 13 de mayo y en el fortalecimiento de sus canales de venta digital, del que hacen parte una nueva página web y la puesta en marcha de aplicaciones móviles.

¿Qué viene para Viva Air después de la crisis?

Fuimos la única línea área que en Colombia no entró en reestructuración. Logramos atravesar esta crisis, que fue de liquidez y nunca de solvencia. El modelo de Viva Air, antes de la pandemia y más ahora, ha comprobado ser el correcto.

Retomamos operaciones en septiembre de 2020 y luego de ello pasamos de ser la tercera compañía del mercado en Colombia a la segunda, pasando de tener 15 puntos de participación del mercado a 24 puntos.

Saliendo de esta crisis, el modelo de bajo costo se refuerza porque para cualquier colombiano, ganar hoy un peso es más difícil de lo que era antes.
Y, dado que la ventaja en costos se traduce en precios más bajos al usuario, muchos pasajeros que no nos conocían lo han hecho y se han dado cuenta de que Viva es más puntual.

¿En qué nivel está el indicador?

Está en el 95 por ciento, en promedio.

¿Cómo analiza el nuevo despegue del mercado?

La reactivación aérea de Colombia fue una de las más fuertes y rápidas de América Latina y el mundo, y, dado el desempeño de Viva, tomamos dos decisiones estratégicas.

Uno, potenciar el tráfico internacional, y por eso desde comienzo de año se anunció el inicio de operaciones de cuatro rutas nuevas, que se suman a las tres que ya tenemos.

A estas se agregarán hacia el año 2023 otras ocho, y vamos a llegar a un mínimo de 15 rutas internacionales volando desde Colombia, que es más que duplicarlas.

Vemos una oportunidad muy importante para el modelo de bajo costo, en rutas hacia el norte, con más destinos hacia Estados Unidos; el Caribe, donde hay claramente más destinos, y hacia el sur del continente, con destinos como Santiago de Chile, Buenos Aires; São Paulo y Río de Janeiro, en Brasil; Santacruz de la Sierra, en Bolivia, y Ecuador.

¿En Estados Unidos miran destinos como Nueva York?

Sí. Con los aviones A320 Neo, que comenzaron a llegar el año pasado, podremos llegar desde Medellín hasta Nueva York y Toronto, inclusive, pero también a Chicago, Boston, Atlanta, que es el rango de posibilidades que dan estas aerolíneas. Son estos los que estamos mirando y analizando. También miramos en Punta Cana, Aruba, Curazao y Costa Rica.

¿Cuál es la segunda decisión?

La experiencia de compra será más simple, y vamos a lanzar una página web más rápida, amigable e intuitiva y también la aplicación móvil, para dispositivos iPhone y Android, para hacerles la vida más fácil y más simple a los clientes.

Habrá cambio visual y gráfico, pero la marca es la misma. Es una marca muy llamativa, y el amarillo es alegre, joven, informal y cercano, además de diferenciarnos en el mercado.

Con la reanudación de operaciones también estamos reforzando nuestra apuesta en el mercado nacional de Colombia. Creemos que hay una oportunidad para ser los líderes del mercado. No va a ser mañana ni dentro de tres o seis meses, pero en los próximos 24 a 36 meses sí vemos una oportunidad de crecimiento que nos va permitir pelear por el liderazgo nacional.

¿Ven espacio?

Así es, y vamos a trabajar para llegar a ello. Las circunstancias dirán cómo termina, pero el dominio de las aerolíneas de bajo costo ya está en México, y sucede lo mismo en Europa en muchos países, como Irlanda.

En México hay tres competidores, dos de bajo costo y una tradicional, y las dos de bajo costo tienen el 67 por ciento del mercado

Para ese objetivo, ¿tendrán vuelos entre ciudades intermedias?

Tenemos un tipo de avión que es el paso uno del modelo de bajo costo, porque permite tener un solo tipo de repuestos, un solo tipo de entrenamiento para pilotos y tripulantes, y muchas economías de escala. En el 92 por ciento de lo que se vuele en el país podremos aterrizar con nuestros aviones.

Queda un 8 por ciento de aeropuertos pequeños, donde el problema es la capacidad de las pistas.

¿El no estar en capítulo 11 les da más margen de maniobrar?

Total. Da más autonomía y no se tiene que ir a donde un juez de un proceso de capítulo 11 a que apruebe el lanzamiento de una ruta o a hacer una cosa o la otra. Hay más flexibilidad y autonomía.

¿Cómo queda el plan de llegada de 50 aviones que habían definido?

En plan original llegaban hasta el año 2024. Simplemente hemos pospuesto un poco, para el 2025. El año pasado, en lugar de recibir 8 aeronaves recibimos cuatro. En 2021, en vez de recibir cinco serán seis. Es decir, entre 2020 y 2021 serán 10 aviones, que se suman a los 15 aviones que teníamos hasta 2019, para un total de 25.

Restan por entrar 25 aviones más que llegarán entre 2022 y el 2025. No ha habido una gran alteración. En 2022 serán ocho aviones más.

¿Cómo fue el modelo de financiación para salir de la crisis?

Los socios dieron mucho soporte, pero sí logramos cerrar una línea de crédito con dos bancos locales, garantizada por el Fondo Nacional de Garantías (FNG), por 25 millones de dólares.

Fuimos la única empresa aérea que logró créditos con bancos privados, con aval del FNG, pero el préstamo lo consiguió Viva Air.